Deténganse! deténgalos!
Más allá de los fallos de la justicia que no por casualidad siempre encuentra motivos para no condenar a los que cometen delitos desde el Estado, es indudable que Walter fue duramente golpeado y que su muerte directa o indirectamrnte se produjo a las consecuencias de esa paliza. Los Asesinos no deben quedar impunes. Los Redonditos de Ricota tampoco deben permanecer en silencio. El juramento hipocrático de Los Redonditos era: cuidar a cada uno, no permitir que nadie sea dañado. Es una horrible paradoja que el primer muerto del rock se produja en las barbas de un recital de esa banda. … More Deténganse! deténgalos!










