SERGIO DAWI. ex Redondo, ex 2Saxos2. Actual «decidor» que lanza su primer obra solista.
Autor: Arde Rock&Roll, marzo de 2005. Por Esteban Reynoso

En un año cargado de lanzamientos de discos de ex integrantes de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, quizás el más sorprendente sea «Estrellados», donde el saxofonista se larga al ruedo con una placa muy personal, que entre lo circense y teatral conjuga arte, imagen y sonido.
2Saxos2 es el nombre de un grupo de música escénica que se armó en 1986 bajo la batuta de Sergio Dawi. Durante aquellos años felices sus performances fueron vistas en los escenarios más importantes de entonces, como Ave Porco, el Payró, el Parakultural, Babilonia, etc. También giraron mucho por el interior del país y Uruguay y participaron de ciclos en el Centro Cultural Recoleta, el teatro Regio y el Festival Internacional de Teatro. A partir de 1987 se une a las filas de Patricio Rey y participa de toda su discografía y todos sus recitales hasta su ultima presentación y despedida en el estadio de River en el 2001. «Estrellados» es el titulo de su primer disco, editado por el sello La Cornamusa, una pequeña editora creada por su madre que lanzaba música para chicos, e incluso llegó a editar al genial artista cubano «Bola de Nieve». Fatto in casa, la placa fue grabada en el estudio hogareño Calipso, con una pequeña ayudita de familiares y amigos. Es más, la mezcla y el mastering lo hizo Mario Breuer en Luzbola (el estudio personal del Indio Solari) Semilla Bucciarelli fue responsable del rompecabezas gráfico, la tipografía de la tapa la armaron Lola y Eva (las hijas) y la asistencia general recayó en Mónica Lagar. Tan familiar fue todo que el propio Dawi y su mujer se encargaron de agasajar a la prensa que durante varias noches copó la parada y devoró la exquisita comida casera preparada especialmente para la ocasión por los dueños de casa (nobleza obliga). Los medios fueron llegando en grupos de tres o cuatro, para una escucha del álbum previa al lanzamiento, donde el músico contaba detalles referentes al trabajo, las canciones y los futuros planes. A una de esas reuniones asistió Arde. Días más tarde, ya con el grabador en mano, Sergio se sentó frente al micrófono y dijo algunas cosas que queríamos compartir con los lectores.
¿Cómo se viene este primer lanzamiento solista?
Viene ‘tranqui’, pero es algo muy intenso porque es un poco el cierre de toda una etapa en la cuál tuve desafíos variados en ver que es lo que quería decir, cómo lo quería decir… El desafío propio de cantar, de armar los temas y encontrar otra manera o forma de expresarse. Porque fuera de los Redondos, mi otra experiencia así de intensa fue la de los 2Saxos2, donde había básicamente un concepto muy fuerte, pero la música era instrumental o sea tenía un tanto abstracto y la palabra ahora toma peso. Y hasta el día de hoy lo que tenía era medio de ‘laboratorio’. Ya cuando el disco esté en la calle empieza la exposición. As í que… está interesante.
¿Sirvió como desahogo el hecho de que ahora tengas que cantar?
No sé si llamarlo desahogo… tampoco me puse en el papel de cantante. Creo que soy más ‘decidor’ que cantante. Más que nada creo que fue eso, encontrar las formas decir las cosas que a veces no encuentran las palabras. Para poner un ejemplo, cuando empecé a hacer las letras, que fue para la época de los cacerolazos, donde un poco se descompaginó algo que mas o menos venía como bastante armado. Tuve que ver de que manera, sin tener que estar bajando línea o haciendo una crónica policial podría a través de las letras poder dar impresiones que tengan que ver con lo que me estaba pasando, con toda esta realidad.
¿Cómo fue el proceso creativo de las letras?
Todo el proceso de grabación tiene que ver con la música. La mayoría de los temas tienen como origen música hecha para cortometrajes o un largometraje que también hice o para obras de teatro, donde la música estaba supeditada a un mensaje, a un texto, entonces el proceso que continuó a esa música fue ponerle una melodía con una «sanata» medio personal, una especie de «esperanto»… En realidad, en uno de los temas del disco hay un muestro de cómo fue esa etapa. Después hubo que encontrar la empatía entre la música y las palabras, que fue una forma bastante natural, que tomó cuerpo y fue hermanándose el sonido con las letras.
El bagaje de imágenes, el collage que tiene «Estrellados» es bastante particular, ¿por qué no nos contás un poco la historia que hay detrás del arte del disco?
Bueno, yo vengo de una generación que veía al disco como una posibilidad que tenía de conjugar en un mismo envoltorio la música y un concepto gráfico que apoye esa música. Con el CD, por una cuestión de tamaño se fue acortando todo eso. Entonces no sé si esto saldrá de un «Sgt. Pepper», que tenía un montón de elementos que complementaban arte y música…
Inclusive muchos discos de la primera época del rock nacional como «Pastoral» o «Crucis», tenían un arte buenísimo…
Sí, sí …Yo estaba trabajando en el disco y me dije: ‘vamos a ver de que manera se puede hacer’. Yo venía trabajando con los mismos diagramadores que tenía en la época de los Saxos, con los cuáles tenía un código casi familiar. También incorporé a Semilla y toda la amplia faceta que él tiene como artista plástico. Más que nada trabajé con los Saxos todo lo que era para video. Acá mi intención fue poder dar un poco de la imaginaria que hay en el disco e ir un poquito más allá y pensé que él le iba a venir muy bien. Entonces montamos una maqueta en tamaño real, de casi un metro y medio, donde hay una pequeña ciudad, en donde hay diferentes acciones. Junto con la ayuda de los gráficos, con Semilla que se copó e hizo cosas en plastilina, fue un trabajo laborioso de muchos equipos en simultáneo. A su vez esto trazó como una idea complementaria a la posibilidad de hacer este rompecabezas de cerca de ciento veinte piezas, que desplegado tiene más de un metro. A su vez poder incluirlo en el disco como un track interactivo, con dos rompecabezas de tres niveles de complejidad. Todo lo que está en el disco es una excusa para poder hacer caprichos que a veces quedan en el aire. Ahora está, bueno, hagámoslo. Las imágenes un tanto deformes, tomaron en corazón, el concepto de los «Estrellados».
¿Cuál es el concepto, el significado de «Estrellados»?
Tiene que ver con parte de la capacidad del hombre, que en la Argentina se ve multiplicada. Es esta capacidad que tenemos de ‘estrellarnos’ en el mejor sentido de la palabra, es decir, iluminarnos con luz propia, que es tal vez el momento en que tenemos una ilusión y un deseo y nos «hacemos el coco» y damos todos los pasos necesarios para que eso se concrete. Y a continuación, la otra etapa que es ‘estrellarse’ contra eso. Y después viene otra etapa más, a continuación, que es tomar aire y arrancar de nuevo. Hay estrellas y estrellados. Un antihéroe.
¿Hay planes para presentar el álbum?
Me voy a ocupar de difundirlo lo más posible. Voy a hacer notas, reportajes, ir a radios… De la misma manera que hice la música, dándome el tiempo necesario para que salgan las palabras, para los sonidos, voy a hacerlo con el espectáculo para presentar el disco. Y digo espectáculo porque va a ser como con los 2Saxos2, un espectáculo visual muy potente, donde va haber video y con los músicos vamos a hacer un trabajo con lo cual se exceda los estereotipos que tenemos lo músicos.
¿Los 2Saxos2 quedan en stand by por ahora?
Sí, porque coincide que mi socio (Damián Nisenson) está viviendo en Canadá y con él abrimos toda una brecha de festivales de teatro. Seguramente vamos a tener mucha actividad con invitaciones a festivales en el exterior. En estos momentos está todo eso en segundo plano, pero si hay que viajar, lo haría.
¿Con los Redondos que onda?, ¿hay futuro?
No sé… no depende sólo de mí…
