Prohibición de Los Redondos en Olavarría: los hechos del sábado 16

El detalle de los hechos del sábado 16 de agosto, cuando se ordenó la suspensión de los shows. La histórica conferencia de prensa del grupo.

Fuente: Diario El Popular de Olavarría. 16 de agosto de 1997

Un final anunciado: Se suspendieron los recitales de los Redonditos

La Sala I de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Azul ratificó la resolución de primera instancia denegando el recurso presentado por los organizadores de los dos shows de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota previstos para este fin de semana en Olavarría. Ratificó así el decreto del Intendente prohibiendo la presentación del grupo. Cuando se conoció la noticia la desazón y la rabia invadió a centenares de jóvenes. El intendente municipal, Helios Eseverri, se atribuyó el «coraje de cuidar a la ciudad y su gente». Pocas horas después se quemaron cubiertas frente al Palacio Municipal y al hotel donde se alojaba la banda. Al cierre de esta edición la Policía mantenía cerradas al tránsito vehicular las calles en torno del sector donde seguían reunidos los ricoteros.

Del optimismo cauto a la desazón
 Crónica de un día agitado, hora por hora 

(Por M.O.). Desde el mediodía de ayer hasta las primeras horas de la noche, el optimismo fue ganando el terreno de lo que más tarde sería una desazón de grupo, seguidores, colaboradores y de todos quienes creen que la prohibición de una manifestación cultural de cualquier tipo es un hecho poco compatible con las nociones de progreso conocidas la fecha.

Por hora, los hechos que respaldaron cada clima cambiante fueron los siguientes:

11,00. Unos treinta chicos están afuera del hotel. Toda la banda y sus colaboradores descansan en las habitaciones del hotel Savoy. En Azul desfilan por la Sala I, jefes policiales, abogados y funcionarios.

12,15. Bajan al hall el saxofonista Sergio Dawi, el baterista Walter Sidotti y el bajista Semilla Bucciareli. Sidotti y Bucciarelli cruzan palabras con EL POPULAR y se sacan fotos con ejemplares del Diario. Dawi va a la librería Atenea y compra varios libros, hasta las 12,45.

13,00. Quedan unos diez chicos afuera del hotel, de treinta que estaban media hora antes.

13,10 Los músicos suben a sus habitaciones y vuelven a hacerse invisibles. El clima es distendido.

13,30. Se retiran casi todos los chicos que, frente al Tribunal de Azul, apoyaron a los Redondos.

14,07. Los pibes en la calle ya suman 20 y empiezan a cantar frente a las cámaras de América TV, durante el programa de Mauro Viale.

14,23. El letrado de Estudiantes, Milcíades Giles Moya, ubicado junto a las cámaras, recibe un llamado y genera ansiedad por el fallo. Falsa alarama.

14,40. Llega al hotel el productor Pablo Baldini y anuncia que en media hora se conocerá el fallo. Denota optimismo y el clima sigue distendido.

15,04. Los organizadores anuncian que hay 12 mil entradas vendidas, casi no hay vacantes para el sábado y quedan localidades para el domingo. La espera se hace cada vez más tensa.

15,30. El sonido del Maxigimnasio está prácticamente instalado y sólo resta la prueba de sonido por parte de los músicos.

15,50. Se conoce el fallo de la Cámara y la mayor parte de los presentes queda sumido en la sorpresa algunos y en la desazón otros. No hay reacciones violentas entre los chicos, que más bien se sienten descorazonados.

16,30. Llegan policías en patrulleros y colectivos al parque Carlos Guerrero y coordinan acciones con la seguridad privada del grupo, para mantener a la gente fuera del predio del Club. En el centro, más de 300 chicos encienden las primeras cubiertas de auto frente a la Municipalidad y empiezan a cantar contra Eseverri.

17,00. El hotel Savoy empieza a transformarse en un lugar celosamente custodiado. La guardia es cada vez más estricta al filtrar las entradas al lugar.

17,05. Milcíades Giles Moya, abogado del Club, trata de hacer ingresar a la prensa para que vean y tomen imágenes de las instalaciones del show terminadas. La custodia no se lo permite y el letrado queda visiblemente consternado.

17,10. El diálogo permite entendimiento y los periodistas entran al Maxi. Los asistentes prueban sonido y dan la imagen de show listo.

17,15. En el hotel se habla de que los Redondos se van de la ciudad el sábado (por hoy). A la vez, trascendidos fidedignos y coincidentes obtenidos por EL POPULAR determinan que en la casa de Eseverri aún negocian la Municipalidad y el Club Estudiantes a través del intendente y de Portarrieu.

17,20. Las versiones indican que los micros que vienen de Buenos Aires y La Plata son detenidos en la ruta. No hay elementos que respalden esa afirmación y en las empresas de transporte locales no se reconoce tal medida, al anunciarse que los colectivos vienen en marcha.

17,30. Se anuncia conferencia de prensa del representante y «algún miembro del grupo» para las 19.

17,50. Prenden fuego frente al hotel.

18,00 Desde la estación de trenes, el jefe Martín Pérez adelanta a esta Diario que a las 21,10 sale una formación de Plaza Constitución similar a «las de un fin de semana largo con micros sin pasajes». Calcula que bajarán en Olavarría entre 500 y 600 personas.

18,05. Se confirman las negociaciones en la casa de Eseverri. Todo hace prever que se postergará la conferencia de prensa prevista para las 19.

18,20. Seguían las conversaciones en la casa de Eseverri.

18,35. Llegan Portarrieu y el titular de la comisión de básquet del CAE, Jorge Rodríguez. Portarrieu anuncia que viene «a ver qué quiere la banda» y Jorge Rodríguez no se anima a hablar ni siquiera de un 50 por ciento de posibilidades de solución.

19,10. Salen de la reunión con la banda Portarrieu y Rodríguez. No hay solución y sólo resta el anuncio del recital efectivamente cancelado.

20,00. Comienza la conferencia de prensa. En la primera respuesta, el Indio Solari no descarta un futuro recital en Olavarría.

20,30. Culmina la conferencia de prensa, pero comienzan los trascendidos de nuevas negociaciones. Primero, a las 20,40, se habla de aspectos legales pendientes, pero una alta fuente del Club asegura a las 20,55 que se está hablando de la realización «al estilo Portarrieu».

22,00. El productor Pablo Baldini asegura que no habrá show y desmiente las versiones de un canal de Capital que asegura que «la banda está preparada para tocar en cualquier esquina de Olavarría».

23,00. Se conoce que el equipo de producción tiene orden de desarmar en el Maxigimnasio. Pueden llegar a terminar a las 5 de la mañana. No queda esperanza alguna de recital.


Eseverri no aceptó ningún argumento
Lo que hace dos meses comenzó a organizarse como el primer recital de rock de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota en Olavarría terminó ayer con un escenario claro en el que surgieron vencedores y vencidos, mientras se generaba una fuerte división de aguas entre seguidores y detractores de la banda que, a pesar de sus dimensiones, no logra tapar la falta de previsión municipal que terminó en la cuestionada imagen que la ciudad lanzó ayer a todo el país. La Cámara de Apelaciones de Azul repitió ayer el razonamiento jurídico del magistrado civil y comercial local, las negociaciones de última hora no lograron salvar los recitales y, tal como se preveía, esto último generó incidentes en Olavarría de parte de jóvenes que esperaban ver a la banda en vivo.

Cambio de clima
La Cámara de Apelaciones de Azul emitió sólo dos medidas antes del plazo que se cerraba al mediodía de ayer. Por un lado, habilitó días y horas inhábiles para dictar la resolución, con lo que se concedía más tiempo para definir el futuro de los shows suspendidos por el decreto de Helios Eseverri. Eso, junto a un pedido de informes a la Unidad Regional de Policía para que se expidiera sobre su capacidad de dar seguridad al evento, hizo pensar en una resolución favorable a la realización de los recitales.

Así lo entendieron los involucrados, desde los directivos del Club Estudiantes a los organizadores, quienes lo manifestaron abiertamente a favor de la esperanza para los shows.

Pero cuando eran casi las cuatro de la tarde la noticia de la denegación del permiso -que también estaba en los planes de muchos- para realizar los recitales del sábado y del domingo causó primero sorpresa y luego un notable desánimo entre los seguidores del grupo que estaban montando guardia frente al hotel donde se alojan los Redonditos.

El malestar fue sólo en parte producto de las especulaciones previas a la decisión judicial. Más que ello influyó la percepción de que, con toda la organización del evento lista, la banda finalmente haría los recitales. El escenario estaba completamente montado con amplificación e iluminación listos. El vallado se completó hasta el último tornillo y sólo restaba que el grupo encontrara el sonido final a través de las pruebas que no llegaron a realizarse.

Lo curioso de la determinación de la Cámara azuleña (no en sí misma sino como definición en un traslado de incumbencias que comenzó el propio Eseverri) es que devolvió el poder de decisión al mandatario comunal, sobre quien se depositaron todas las miradas a la espera de una definición.

Propuestas varias
Al volver a situarse como el único personaje político o judicial que podía definir la cuestión, Eseverri no cambió su tesitura. Sólo la habría modificado levemente para ensayar una propuesta que el grupo no aceptó, por no encontrarla coherente con sus antecedentes ni explicable a la hora de otorgar mayor seguridad al evento.

Cuando la Cámara resolvió confirmar la resolución del juez civil y comercial Francisco Chueca, el Club Estudiantes convocó a una conferencia de prensa a la que asistieron casi solamente medios locales. En ella, el presidente del Club, Carlos Víctor Portarrieu, aseguró que obró «se acuerdo a los antecedentes que nosotros teníamos, que, al parecer, son muy diferentes a los que maneja la Municipalidad».

A esa altura, los jóvenes que aspiraban ver al grupo mostraron su descontento encendiendo fuego en la calle, primero frente la Municipalidad y luego frente al Hotel Savoy. Dos horas más tarde, a las 18, comenzaron a afianzarse las versiones de un encuentro en la casa del intendente, en el que participaron Eseverri, Portarrieu y el secretario de Gobierno, Héctor Vitale.

Allí también se conoció que un operativo de seguridad preparado para Olavarría incluía a 3 comisarios inspectores, 10 subcomisarios, 60 oficiales, 400 suboficiales, mientras quedaban afectadas todas las comisarías de la Región XI, y las divisiones Drogas, Inteligencia y Caballería de Azul, además de la Infantería de Bahía Blanca.

Cuando Portarrieu se reunió por última vez con los organizadores y la banda, llevaba consigo el mensaje de Eseverri: hacer el recital de día y en un lugar abierto. La banda no lo aceptó, por considerar que no es coherente con su espíritu y porque eso no mejoraría las condiciones de seguridad sino que las agravaría. «Los recitales del Maxi serían los más seguros de la historia de los Redondos», analizó el jefe de la seguridad privada del grupo tras el encuentro final.

Una conferencia de prensa, chicos en la calle y el previsto arribo de numerosos grupos que sumarían centenares de personas que se encontrarán con los recitales caídos cerraron el día. La banda, mientras tanto, anunció que no se irá de la ciudad antes que sus seguidores y trata de establecer la forma de encontrar un modo de acercamiento con ellos que, totalmente, descarta los rumores de «shows en cualquier parte».

«A la Policía le falta profesionalidad»
Eseverri aseguró que volvería a prohibir la actuación de Los Redondos.

El intendente Helios Eseverri admitió ayer públicamente que si tuviera que analizar nuevamente el pedido de autorización para la actuación de «Los Redonditos de Ricota» en Olavarría no dudaría un instante en suspender el espectáculo.

En ese contexto, mencionó la falta de profesionalidad de la policía bonaerense para hacer frente a encuentros de esta naturaleza y se atribuyó el «coraje de cuidar a la ciudad y su gente» poniendo freno a la presentación del grupo.

«Este no es un problema de los Redonditos ni de los rockeros sino que la cuestión pasa porque éste es un recital para la gente del Gran Buenos Aires y no para Olavarría», disparó enfáticamente Eseverri, horas antes de que la Justicia avalara la medida dispuesta el martes pasado por el jefe comunal y poco después de obtener el respaldo del gobierno provincial en materia de seguridad.
Además dejó entrever su miedo a que surgieran conflictos con la gente de la vecina ciudad de Azul, debido a una vieja rivalidad entre ambas, demostrando clara y abiertamente su ignorancia acerca de la banda y de sus seguidores.

Antes de conocerse la conflictiva resolución judicial, el Municipio recibió el apoyo del Secretario de Seguridad, Dr. Carlos Brown y de la hermana del Gobernador bonaerense, Cristina Duhalde. Ayer al mediodía el ex titular del Ministerio de la Producción se mostró «preocupado por la realización del espectáculo» razón por la que había adelantado el «refuerzo en la conducción del sistema de seguridad’‘, según indicó Eseverri a EL POPULAR durante el encuentro que mantuvo con la prensa local. Por su parte, la Comuna había comprometido su colaboración a los directivos del Club Estudiantes en caso de que el show prosperara.

Falta de ejercicio
«Si se hace, la responsabilidad será de los jueces que lo autoricen’‘, sentenció Eseverri sin titubear apoyándose en la documentación presentada por el Jefe de la Unidad Regional, José María Islas, relacionada con hechos de violencia y desmanes y en las diversas inquietudes que llegaron a su despacho.

El titular del DE fundamentó su postura diciendo que la banda musical no registra actuaciones ni en Capital Federal ni en el Gran Buenos Aires y que, sus integrantes, son «normalmente acompañados por la barra brava de Chacarita Juniors», al tiempo que reconoció que el informe policial también consigna, como hechos positivos, la «gran convocatoria que tiene este conjunto y la calidad» de su música.

Pero insistió con el planteo al expresar que «allí no se hacen recitales porque no se puede manejar (desde las fuerzas de seguridad) la reacción de las multitudes» tomando como argumento que ``a la sombra de esas multitudes se mueve también un sector de delincuencia entre barras bravas que oscila entre 400 y 500 (personas) que vienen a acompañarlos sin tener nada que ver con el festival».

En ese terreno y al ser consultado por este Diario sobre la preparación de los agentes provinciales para el control de espectáculos masivos, teniendo en cuenta que existe un enfrentamiento entre los seguidores del grupo y la policía, Eseverri aseveró que a las fuerzas del orden «les falta profesionalidad’‘.

«Si la Policía Federal tiene actitudes de estatua cuando la insultan, escupen, atropellan, es porque tiene un largo ejercicio. No veo que la Policía de la Provincia tenga ese ejercicio y tengo temor por eso’‘, manifestó el responsable del Ejecutivo local.

Cuestión de responsabilidad
Luego de aseverar que «jamás me he sentido solo» sino «totalmente apoyado por la población de Olavarría», el Intendente salió al cruce de quienes, según él, estuvieron de acuerdo con la medida y después lo desmintieron.

Respecto de los cuestionamientos que giraron en torno a la dirigencia de la Cámara Empresaria de Olavarría que se pronunció a favor de los refuerzos policiales desacreditando el pedido de prohibición de los recitales, el mandatario interpretó que «vivimos en una sociedad donde no jugarse es una línea de conducta y cuando deben asumir responsabilidades asoman actitudes de cobardía».

Por último, disparó contra el organizador del encuentro, Pablo Baldini al decir que si bien «merece el mayor de mis respetos, nunca se presentó» en la Municipalidad para tramitar la autorización oficial de los recitales y sí participó «todas las semanas de asados con la Policía». Finalmente, consideró que la presentación cursada por Estudiantes se efectuó «totalmente a destiempo» y justificó la decisión oficial a cuatro días del show partir de los tiempos formales.


ACÁ PUEDEN LEER LA TRANSCRIPCION COMPLETA DE LA CONFERENCIA DE LOS REDONDOS EN OLAVARRIA

El Indio Solari no descartó que Los Redondos regresen a tocar a Olavarría
«Los corazones jóvenes tardan en cicatrizar»

Los propios integrantes del grupo Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota tuvieron que salir ayer a anunciar a sus seguidores la suspensión del show. Un hecho calificado de histórico de acuerdo con la política de una banda independiente que normalmente no da notas a los medios y mucho menos en conferencia de prensa. Pero ocurrió a las 20 de ayer en el Hotel Savoy, mientras cientos de adolescentes cantaban en la esquina de Moreno y Belgrano con la esperanza de que los recitales previstos para hoy y mañana finalmente se realizaran. Si bien no descartaron en el futuro tocar en Olavarría, dijeron que hay que esperar un tiempo prudencial.

De esta manera el Indio, manifestando una gran amargura y pidiendo disculpas a los pibes, salió a dar las explicaciones de una prohibición que, a criterio del grupo, «es descabellada, y los primeros sorprendidos fuimos nosotros». Y remató: «Creo que es un problema más para Olavarría que para Los Redonditos».

En la conferencia, el Indio arrancó con la tranquilidad de haber venido a este pueblo a hacer un show, habiendo cumplido, a través de Pablo (Baldini, productor) «con todos los requisitos en tiempo y forma para que este recital fuera la fiesta que acostumbra ser. Pero por algún motivo de índole burocrática, desconociendo un poco la realidad, el señor intendente por decreto decidió la prohibición. Yo supongo que el intendente no se autorrepresenta, y quiero creer que hay alguna parte de la población que estará en coincidencia con él».

La prohibición
Luego de hacer un repaso de los últimos acontecimientos ocurridos en la ciudad el cantante aclaró que Los Redonditos nunca fueron prohibidos en ningún lugar. Destacó que sus seguidores son pibes de todo el país y que a una producción independiente como la de ellos le cuesta mucho organizar estos espectáculos.

«Hemos tenido una paciencia infinita tratando de no dar esta conferencia o explicaciones anteriores para no enturbiar algo que siempre fue la mejor buena voluntad nuestra para que transcurriera de la mejor manera. Al mismo intendente y a los señores jueces Pablo les acercó recortes de los diarios de Villa María, Concordia, San Carlos, en circunstancias de aparentemente más riesgo».

Luego se refirió a aquéllos que en estos días han sido identificados como vándalos, y son «estos chicos de 12, 13 y 14 años que están ahí, que ya no están en estado de inocencia. Porque acá ha pasado algo. No sólo se nos está prohibiendo tocar, se les está prohibiendo a aquéllos que por algún motivo que les es propio quieren escuchar esto, conmoverse con esto».

Resaltó, en varias oportunidades, la figura del presidente del Club Estudiantes Carlos Víctor Portarrieu. «Es una persona de aquí, de 80 años pasados, que tiene una vitalidad estupenda, y digo esto porque antes de conocerlo yo he leído el discurso que dijo para su cumpleaños y tiene una actitud de vida que respeto muchísimo, y que de alguna manera tiene que ver con alguno de los slogans de Los Redonditos, que es pensar que vivir cuesta vida, que no se puede vivir dentro de una sanguchera de vidrio, que la vida protegida entre algodones y no puesta a ninguna experiencia no es rica».

La amargura
«Estamos simplemente acá para avisarles a los chicos que hemos hecho todo lo posible para que nuestra fiesta estuviera. Hemos dicho más de una vez que esta banda pertenece a ellos». Por eso, al referirse a su negativa a ofrecer reportajes recordó que la postura de la banda es así «porque tenemos la suficiente edad para que, en lugar de bajarles línea a los chicos, queremos escucharlos. Porque en sus nervios hay mucha más información del futuro que los tipos de nuestra edad pueden tener para aconsejarlos. Esto es de ellos, y supongo que lo que suceda de aquí en más no es responsabilidad de ellos, sino de aquéllos que tendrán que correr con la tribulación de decisiones férreas y firmes que han tomado, yo supongo que con algún tipo de convicción».

Y reiteró: «Yo estoy en este momento contando la decepción y la amargura que tenemos, pero hace un rato les estaba diciendo que no sólo nos arrebataron esta fiesta a la banda, sino que yo no tengo palabras para decirles a ellos ninguna otra cosa. A partir de este momento no tenemos otra posibilidad que venir a exponer la amargura y el dolor que nos da esto».

Cuando se le preguntó al Indio si esto significaba un antecedente para no volver más a Olavarría, el Indio expresó que «ésta no va a ser la última vez que vengamos, pero quizás hay que esperar un tiempo. Los corazones jóvenes no tienen la posibilidad de cicatrizar durante un tiempo esas cosas. Creo que no sería bueno que vengamos rápidamente».

En cuanto a la posible actitud de la policía para con los jóvenes que todavía están llegando a nuestra ciudad, el cantante de Los Redondos dijo no saberlo. «Pero supongo que el señor intendente al tomar la decisión debe haber tenido todo en cuenta».

Volviendo al tema de sus seguidores, Solari destacó que cuando en un recital se produce algún tipo de pelea en el público, los mismos chicos no quieren que eso suceda. «Ellos quieren venir a estar abrazados con sus novias, a bailar, a ver un espectáculo de rock, y a escuchar las cosas que a ellos los conmueven. Y eso es un derecho que creo que ha sido avasallado este fin de semana».

Cuestiones políticas
El Indio volvió a mencionar a Portarrieu al recordar que había dicho que iba a haber un antes y un después de Los Redondos en Olavarría. «Creo que eso no deja de tener algo positivo, porque se han planteado un montón de fantasmas y de sombras que andan dando vueltas por la cabeza de la gente con respecto al miedo a lo desconocido».

«Todo el tiempo esto me resultó exagerado. Hoy es parte de los noticieros nacionales. Hay un grado de demencia muy grande. Lo que sí es grave es que es una prohibición sin ninguna justificación, y supongo que desnuda otro tipo de cosas. A partir de ahí las especulaciones políticas no nos caben a nosotros. Hemos elegido este camino de la música desde épocas muy duras por creer que era el camino más conveniente para expresar lo que queríamos decir y enunciar a la sociedad», agregó.

Finalmente, volvió a pedir disculpas a los chicos mencionando que estaban pensando de qué manera lograr un acercamiento con ellos, «porque eso es muy doloroso para nosotros. Por eso no nos vamos a ir todavía».

«El tiempo dirá si esa cosmovisión tan conservadora y pacata es la que va a determinar nuestras vidas», cerró.  


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