Disgustado por la forma en que terminó la banda, se muestra muy entusiasmado por la muestra que está realizando con sus dibujos, esculturas, objetos y animaciones.
Autor: Diario Hoy (La Plata), 3 de julio de 2003

El músico y plástico Semilla Bucciarelli, quien fuera bajista de Patricio Rey y Los Redonditos de Ricota y está concretando su primera muestra de Curiosidades diversas en el porteño Centro Cultural Borges, afirmó respecto del final del mítico grupo rockero que “se dio un cierre feo después de tanto tiempo, de 20 años de pelearla”.
“La verdad es que ahora no siento nostalgia por Los Redondos porque me molestaron algunos comentarios sobre lo que era la banda y, además, el final del período, sin charla ni nada, me pareció de cuarta”, señaló Semilla Bucciarelli.
Feliz por el presente que exhibe en Curiosidades diversas, la muestra de dibujos, esculturas, objetos y animaciones que ofrece en el Centro Cultural Borges, Semilla se atrevió a pasar por alto las dos décadas en que pulsó el bajo dentro de Los Redondos porque “me parece mucho más rico lo que estoy haciendo ahora”.
“Sólo extraño los shows que eran muy fuertes aunque, últimamente y al ser tan grandes, se perdió mucho por la lejanía del público y el tamaño de los escenarios”, concedió.
Recorriendo imágenes como la que utilizó para ilustrar Lobo suelto, cordero atado, el disco doble que integra la discografía ricotera, el artista apuntó: “Eramos un grupo pero, de golpe, me entero que en todo ese tiempo apenas fuimos servicios de la música de Los Redondos. No formábamos parte del grupo ni de nada sino que prestábamos un servicio”.
Pese a no querer ahondar en ese herida abierta por el abrupto final y ciertas definiciones cargadas de desencuentros, Bucciarelli, que de aquel grupo conserva fraternas relaciones con el saxofonista Sergio Dawi y el baterista Walter Sidotti, remató que “ni pienso en volver a Los Redondos, y creo que solamente pensaría en volver si es que hay dinero de por medio”.
Aprovechando el tiempo libre que dejó el cierre de la legendaria agrupación oriunda de La Plata, el creador reparte su presente entre otros emprendimientos rockeros y la atractiva muestra plástica que está ofreciendo en el tercer piso del coqueto centro cultural que funciona en la intersección de Viamonte y San Martín.
En medio del vertiginoso y audaz muestrario de formas, texturas y colores que se integran en Curiosidades diversas, Semilla relató que “dibujar dibujé siempre, pero el color lo utilizo desde hace unos 10 años y estos trabajos reunidos en la muestra son de esa época para acá”.
“Es posible -memoró el bajista nacido el 3 de julio de 1959 en Villa María, Córdoba- que el dibujo sea anterior a la música porque recién empecé a tocar a los 12 ó 13 años en una banda de mi barrio de Floresta que se llamaba Dorados Días de Rock and Roll”.
Apelando a trabajos en tinta, collages, dibujos digitales, óleos, telas, acrílicos, acolchados, objetos en madera, telgopor, papel maché y acrílico y animaciones, el intérprete aseguró que está esperando que los críticos definan cuál es la estética que impera en el global de la exposición ya que, sostuvo, “sólo sé que me estimulan los materiales, que me gusta laburar con texturas”.
Sin embargo, y obligado a asomarse a ciertas características salientes en el conjunto, arriesgó que «no trabajo con un tema particular ni hago dibujos previos, sino que lo hago en serie, manchando y buscando lo que sale, encontrando cosas”.
Más preciso en la definición de su colorida y filosa propuesta plástica, Semilla consideró que “todo lo que hago son experimentos”.
Con la misma intencionalidad destinada a encontrar formas y voces, afirmó que “en mí, el músico y el plástico conviven bien porque me gusta expresarme de cualquier manera y mi ideal sería poder sintetizarlo todo”.
Un buen ejemplo de esa convivencia de disciplinas se plasma los viernes, sábados y domingos en el marco de Curiosidades diversas, ya que en los anocheceres se encuentran la música, la animación, el dibujo en vivo y el teatro.
Desde los inicios de la muestra, cada viernes y sábado se acercan músicos (ya pasaron Tito Fargo, Fernando Kabusacki, el trío Vagón de Tango y Andrea Prodan y próximamente lo harán Gillespie, Marco Pusineri y 2saxos2) que suenan mientras se proyecta un corto de animación de Bucciarelli con muñecos de plastilina, y el anfitrión, además, realiza un dibujo en tiempo real.
Los domingos, en tanto, la experiencia musical da paso a lo teatral con la presencia de los integrantes del grupo La Comedianta.
Mientras aguarda poder vender algo de los casi 100 trabajos reunidos en la muestra (“si no, me voy a terminar comiendo alguna pintura”, bromeó), Bucciarelli aspira a llevar la exposición por Uruguay, Córdoba y Formosa y, mientras tanto, también despunta el vicio musical en un terceto rockero que comparte con Tito Fargo y Gustavo Liguti y toma parte en el grupo de Fargo llamado Homo.