«Los corderos no son tan inocentes»

Otra entrevista de Gloria Guerrero a Los Redondos, previo a los shows del grupo en Huracán. Se dividió en tres partes, publicadas en tres ediciones de la revista. El resto del material le sirvió a Gloria Guerrero para la redacción de su libro «Indio Solari: el hombre ilustrado».

Autor: Revista Humor, número 406. Abril de 1994. Por Gloria Guerrero. Fotos: Gonzalo Martinez

¿Qué tan lejos queda ahora La Plata?

Indio: Ellos (Poly y Skay) van permanentemente. Yo hace rato que no voy.

¿Te aporteñaste al final?

Indio: No, pero la gente va tomando otros carriles… creo que la amistad que siempre está vigente es con aquellas personas con las que estás haciendo cosas; no creo en la manera de relacionarse de los que dicen: «tengo un amigo en España hace quince años, cómo nos queremos…» Si te queres, te ves con frecuencia. Veinte años de diferencia pueden hacer que uno sea el asesino de Milwakee, o te convertiste al islamismo, y es muy difícil seguir…. puede haber confianza, puede haber noticias de que la otra persona sigue siendo alguien íntegro en quien confiar, pero es muy difícil participar del entusiasmo. Yo, los amigos grandes que tengo son ellos dos, Poly y Skay, y aunque nos vemos poco, no nos vemos para salir de caravana; estamos vinculados por los planes, por todo aquello de hace tantos años…

Poly: Diecisiete años… desde 1976, fines del ’76.

Ya van para los 20, son bodas de…

Indio: No son bodas de nada…

Bodas de ricota.

Indio: (se rie). Claro, para seguir tanto tiempo tenes que tener sintonía con la gente con la que estás. Es muy difícil, por más que tengas un contrato millonario estar encerrado en un estudio de grabación con tipos que uno se va, y otro prende un sahumerio y «desmagnetiza todo»…. en fin, la gente se ha ido incluyendo; un caso es el de Semilla, el más veterano de la formación; Semilla hace como diez años que está… Yo digo que de la banda reconocida, Los Redondos en cuestión, él es parte integrante. La Plata y todo lo demás, es como la pre-historia…

Poly: Piojo, Fargo… todos estuvieron un año, un año y medio, más no…

Skay: Willy Crook…

¿Cuál de esas «pérdidas» o cambios se sintieron mucho?

Cuando esas cosas pasan y cambian,  es casualmente el momento, bueno, no se lamentan tanto. Nosotros no somos caprichosos como para que si una noche discutiste con uno, mandas todo a la mierda. No es así: cuando pasan esas cosas, tiene que ver con una necesidad, y por lo general es mutua.

Poly: En la parte emotiva, si uno tiene que recordar a todos, todos han sido siempre muy queridos… gente buenísima. Crook era un tipo arrojado, que creó con nosotros una relación no musical sino afectiva, aunque había momentos en que era una fiera tocando…

Indio: Lo que tiene Crook es que es un espíritu exquisito pero tiene una vida arruinada, y a Los Redondos nos gusta la joda, nos gusta la caravana, pero si hoy a la tarde había que tocar o ensayar, había que hacerlo…

Inevitable la pregunta; ¿Patricio es el lobo o el cordero?

Indio: Hay muchas retóricas. La retórica de los regímenes autoritarios, la retórica de la ambigüedad, es la que genera el misterio y esa cosa que uno tiene que desentrañar y que es donde están, se dice, los matices de la vida. Los períodos autoritarios y los períodos muy difíciles  que tiene la vida de una sociedad, en general generan que todo el mundo empiece a hablar loas del lenguaje que sirve para decir «culo, sol, carne», pero la vida es muy diversa en matices donde la poesía, en el mejor de los casos, y un lenguaje medianamente retórico dicen más de las cosas que un lenguaje simple y llano, al cual se le cantan loas en los regímenes de mierda. A todos les conviene que todo el mundo piense «culo, carne sol, oh oh». Creo que estamos viviendo una época ambigua en ese sentido, y que ese es un poco el planteo que hay en el disco. En general, nadie puede ponerse la camiseta del cordero, ni la del lobo, todo el tiempo, porque somos ambas cosas; una cosa somos a las tres de la mañana, una cosa sos con la gente que queres, otra cosa sos con la gente de la que te defendes. Y me parece que en esa diversidad  que tiene la vida no se puede ser llano, liso y directo, porque llana, lisa y directamente decís boludeces. En la vida te abrazo o te charlo, o franela o poesía; si quiero ser llano te pego un chupón; pero si queremos hablar de algo, si queremos desentrañar algo que nos inquieta, no puede ser liso y llano u ponerle nombre a los objetos, nada más. Las relaciones humanas, los sentimientos, los dolores, no se describen con esas cosas. Uno dice «dolor», y si, dolor, te piso, ¿y? Un poco el planteo de este disco es aceptarnos así. Fijate que las canciones están hechas en tercera persona. Uno puede tener preferencia por uno de los roles, pero a veces es de coqueto, nomas… a algunos les puede gustar más ser corderos…

Si es por coqueto, más le cabe a un lobo…

Indio: Bueno, claro, si uno quiere ser coqueto, no necesariamente significa que llegado el momento  quiera ser un corderito… de cualquier manera, lo que dice Skay acerca de que buscamos la ambigüedad, es que la imagen del cordero no sea tan inocente. Era uno de los planteos que le hicimos a Rocambole por la tapa del disco.

Skay, se dice de vos que sos el mejor violero que hay. ¿Cómo te caen las flores?

Skay: No creo que sea el mejor guitarrista. Posiblemente tenga la virtud  de ser al mismo tiempo guitarrista y compositor, y creo que nadie puede tocar mis temas mejor que yo…

Tipo humilde…

Indio: Él, dentro de su humildad, tiene razón cuando habla, pero habla de los temas que compone él. Entonces yo tendría derecho a pensar que para los temas que compongo yo no habría otros guitarristas mejores, y no es así…

Skay: Bueno, no sé…

Indio: Es muy difícil que él opine sobre él.

Ya veo.

Indio: Creo que es uno de los mejores guitarristas, que es uno de los que tienen el mejor timing en materia rítmica.

Skay: Pero ha muchos que tocan muy bien…

Indio: Pero la música popular, ¿qué es?

Skay: Tipos que tocan…

Indio: Ah, ejecutantes decís vos. Tipos  que tienen virtuosismo, so puede haber, pero la música popular, los mejores músicos no tienen que ver con el virtuosismo, que por lo general se basa en cánones clásicos que hay que respetar…

Skay: Es que eso a mi no me sale; yo quisiera tocar como un montón de gente y no puedo tocar…

Indio: Si no es el mejor, pega en el poste.

Skay: Pero acá hay muy buenos guitarristas de rock…

Nadie dice que no haya muy buenos, dicen que sos el mejor…

Indio: Bueno, uno de los mejores.

¿Y cómo están «las bandas», los chicos? Han cambiado…

Indio: ¿Querés que te diga la verdad? Yo veo a los chicos muchísimo menos resentidos que la gente que era de la bohemia en su momento… cada uno tenía una vida y una experiencia no ordinaria de vida que hacía que tuviera algun talante, algún mamb; en cambio, hoy en día los chicos van a abrszarse, a tomar cerveza y a festejar…

¿Te gustaría estar abajo, en la cancha?

Indio: No se si quisiera estar abajo.

¿Cómo se mantiene esa relación tan estrecha con «las bandas», como la que sigue funcionando a través del teléfono de Poly?

Indio: Los chocos la llaman siempre para preguntarle cosas…

Poly: Lo que pasa es que no son gentes como todos estos cholulos que  se acercan a un grupo sólo por la fama, o porque salen en revistas. No es eso. Ellos nos dicen, por ejemplo, «salgan de gira, vayan donde vayan, dígannos para que podamos ir con ustedes; es un pretexto que vayamos a verlos, porque lo que va a pasar con nosotros esa noche, esos días que vamos a convivir, va a ser nuestra experiencia…»

¿Ustedes les regalan entradas como a los barras bravas?

Indio: No, no piden nada. Sabes que son los únicos que no piden nada…

Poly: Ni se acercan, nunca han tocado a ningún músico… ellos mismos hacen un cordoncito… hay muchas bandas, está por ejemplo la banda de Carlos, capitaneada por Miriam; son como 45, 50 y ella es la que determina dónde tienen que dormir, dónde va a parar…

Indio: Tiene una organización pijotera, las bandas nuestras van en sus bondis, se llevan sus viandas, las banderas; hay banderas de todos los barrios, de todas partes…

Poly: Una bandera es la que dice: «No es casual que en esta sencilla ceremonia comulguemos»…

Ir a misa, lo de siempre…

Poly: Pero la bandera tiene como veintipico de metros, y les sirve de carpa… ellos nos están educando a nosotros. El viaje que se pagan… la otra vez fueron como cincuenta en un tren, para vernos en un pueblito de Córdoba… y Los Redondos no son «ídolos» para ellos; son personas, por eso nunca los molestan para ellos se saca la entrada número 1.

Skay: Un comentario al margen: a mí, lo que me alucina, a veces es el ejecutivo de IBM que va a ver a Los Redondos.

Poly: Hoy comentaba que iba un hombre mayor, de barrio…

Skay: Era el gerente de Kapelusz, alucinado el tipo porque yo le había regalado una foto, y el mono con sus 55 años…

Indio: Bueno, a mi no me falta tanto para los 55… (se rie)

Poly: Pero pensá también que esta banda hace 20 años que está y no se puede apartar a esta gente que tal vez en ese entonces era distinta, iba a Paladium… hace muchos años vemos que desde siempre el público era totalmente diferente… y las fiestas eran totalmente privadas…

Indio: Sí, pero igual, Negra, no podías hace run promedio de los que iban; a veces venían artistas plásticos, obreros del puerto… era toda una gran melange de gentes de distintas maneras, de grupos de los barrios… esa es otra de las cosas: hay grupos de rock que salen, suponete, de Flores, y durante mucho tiempo los seguidores son de Flores. Y nosotros, cuando empezamos, los seguidores eran de cualquier parte, porque nosotros no éramos de acá, éramos de La Plata… Y tiene también que ver con un hecho histórico: Los Redondos eran la banda de rock cuando  la gente de Capital tuvo una época de coqueteo tecno y dark y no se qué cosa, y en los barrios eso no pegó porque las circunstancias eran totalmente diferentes. Lo tecno y lo dark eran para gente que está levemente aposentada, libre de tensiones, pero el rocanrol en la esquina… vas a Lugano I y II, vas a Laferrere, y el rocanrol no paró nunca… el rock es un fenómeno que, en el caso de los productores, nunca supieron darse, Están encerrados en una nube donde son cinco tipos los que hablan del show…

El Indio se fue de vacaciones al Caribe. Pero no gastaste 50.000 dólares como Matilde, ¿no?

Indio: (se ríe) No hace falta. Para gastarte 50.000 dólares de vacaciones… el Caribe es mucho más barato que Pinamar…

… lo que te sale caro es el viaje.

Indio: Claro. Pero un bungalow te cuesta 70, 80 pesos por día. Acá cualquier hotel de mierda, que te tratan como el culo, te sale más… no es más caro. Ahora, claro, si te vas con tu yate privado y vas a pescar pez espada… eso sí te sale más caro. Ahí en el Caribe podes moverte a cualquier lado; creo que Jamaica es más caro, pero podes ir a Dominicana, sobre todo, que es baratísimo. Yo quería ir a alguna parte donde tener un poco de tranquilidad. Ya no puedo estar cómodo en lugares muy expuestos. Y cuando queres tener un mes de paz al año…

Oh, perdiste tu… intimidad.

Indio: Llamalo como quieras, pero no es sopa. Eso de que salís a cerrar la ventana de tu casa y hay tipos con cámaras de fotos, esperándote, no es lo mejor en ese mes donde vos queres descansar. Yo escribí un montón de letras en vacaciones, las dos cartas del lobo y el cordero… Skay y la Negra se fueron al Brasil… ¡pero fueron a ver estudios!

¿Cómo hacés para tener un discurso tan… prolijo? ¿Nunca dudas de nada de lo que decís?

Indio: Yo soy un obsesivo, y los obsesivos tenemos que tener…

… alguna dudita.

Indio: No, porque te comen la cabeza. Por que como todo es posible, vivir es decidir. Una canción es decir «estas dos partes, más este estribillo, más esto es una canción», les guste a los demás o no… no hay otra manera que no sea decidir. Estamos supeditados a glorias que nos exceden. Entonces no tenes que tener dudas hasta que alguien ponga freno a esa seguridad diciéndote algo. Pero ojo, no cualquier capricho, no cualquiera que te diga «callate», sino alguien que te demuestre claramente, por esto y por aquello, que no es así. No hay mejor negocio para uno que hacer lo más conveniente que uno cree, y si hay alguien que demuestra que tu obsesión carece de algo importante o que puede ser mala para vos, recién ahí podes cambiarla, pero hasta que eso no suceda… a mi me cabe la obsesión de hacerla con ellos… no creo que haya muchas maneras de aceptar la condición humana, que no fueran decidir.

Mucha gente «se queja» de que Los Redondos por fin están viendo buena guita…

Poly: Nosotros gastamos mucho en «hacer».

Indio: Todos hacen las cuentas de lo que entra, y no de lo que sale… armar un show en un estadio, contratar todos los servicios -que son servicios muy caros-… no te queda un gran fangote de guita. Eso sí: no tengo que «pensar» en la guita; estoy bien, me tomo un taxi. Y lo que me recriminan, que tomo champagne… ¡yo tomé champagne toda mi vida! No lo descubrí ahora, de tremendo boludo grandote. ¡Y tomar taxi! ¡Yo hice el secundario en taxi! a ver si entender. Porque siempre, de alguna manera, me las rebusqué, y si no, no pagaba algo que había que pagar. Pero esas cosas de la bohemia son cosas fundamentales, como las deudas de juego: hay que pagarlas. Prefería no pagar el alquiler, pero sí tomarme una copa. Esos son hábitos. No somos gente de tener hábitos más raros, porque no los disfrutamos. Yo disfruto de un buen vino, de cosas que conozco; lo que no puedo disfrutar es la franela de estar en algún lugar haciéndome el chiche piruli. No me entretiene, me arruina la vida. Yo soy un tipo que estoy mucho en mi casa, con mis cosas, componiendo, con mis teclados, con mi grabador, escribiendo. Es de la manera que uno encara la vida. Entonces, que de pronto uno tenga la libertad de vivir más cómodo, de estar pendiente de esto, y no como en otros años que uno tenía un laburo de nueve o diez horas antes de llegar a un ensayo… es bárbaro.

¿Qué otras cosas han ido variando con la llegada del dinero?

Indio: Lo que sí cambió es que hace diez años Skay y yo componíamos tarareando y con una guitarra, y hoy de pronto él tiene en su casa un estudio de ocho canales, yo tengo otro, dos teclados, una guitarra que me gusta… pero son cosas que tienen que ver con lo que estoy haciendo, no me las compré para una  boludez de fin de semana.

En el último disco se dice «Ya no hay más bohemia»…

Indio: Vos que has vivido (y con esto no quiro decir nada sobre  nuestra edad) la bohemia en uno o en otro momento, sabes que ha variado mucho. A mí realmente no me agrada mucho salir de noche, porque la bohemia se ha transformado en un chusmerío. Porque a todos nuestros coetáneos ya les fue bien o mal, y de acuerdo a eso eligen la noche para treparse a un taxi embriagados, subirse a la mesa, cantar, abrazarse, esas cosas que pasaban antes. Realmente ir a perderme toda una noche en eso.. prefiero estar en mi casa. Esto tampoco es una opinión para enjuiciar a los demás: cada uno hace de su culo un tranvía.

¿No es un buen momento para salir a tocar a Latinoamérica?

Indio: Todo el tiempo los discos nuestros se pasan en Perú, en Chile, en México… claro que allá nos pasan como «under», porque no salimos de gira y no hacemos videos, pero la gente que está en el asunto del rock sabe  qué es eso.

Skay: Pero qué vamos a ir allá si no llegamos todavía a Mendoza, no llegamos todavía a Corrientes…

Indio: Hemos tocado esporádicamente en Salta, en Córdoba, en Santa Fe, pero nunca hemos hecho la famosa gira nacional…

¿Cuánto tiempo más queda de Redondos?

Indio: depende del cariño de la gente, muchas veces. Con Skay podemos seguir haciendo canciones juntos, pero el hecho de Los Redondos ya depende de una cierta resonancia. Porque si a la gente el día de mañana no le interesa más lo que hacemos, nadie se va a enterar de que seguimos haciendo música… como no se enteraron antes de que hubiera promoción. En este show vamos a hacer canciones como «Mariposa pontiac», que eran anteriores a que alguien nos conociera (risas). Seguro que vamos a seguir componiendo.  Pero seguir componiendo y que la gente se entere… eso depende de que sigan teniendo interés en lo que somos como banda.

¿Nada más que de los chicos depende?

Indio: este cariño de los chicos nos da alegría, pero nunca nos obligó a ponernos en el lugar de abanderados de alguna cruzada rara, ni un carajo. En consecuencia, el día en que hagamos hastío, o cansancio, o el viejazo, o lo que fuere…

Poly: Un otras situaciones…

¿Qué otras situaciones?

Indio: Y, suponete que queremos hacer una experiencia no ordinaria para esta sociedad… irnos a vivir a unos bungalows en Mendoza, y no hacer más nada.

G.G.

(y había mucho más material grabado,  pero tampoco podemos seguir para siempre… algún otro año será)



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