Está fuera del escenario. No es el cantante de ´Los Redonditos de Ricota´, es un serio y comprometido reflexionador de la realidad. El reportaje es en su casa, entre su colección de comix, sus escritos que vamos leyendo mientras hablamos. Escuchamos ´Oktubre´, comemos asado, tomamos whisky, prendemos el grabador, vamos conociendo al otro Indio Solari.
Entrevista al Indio Solari, realizada por Enrique Symns para la revista Cerdos & Peces nro 7, diciembre de 1986

Te escuché decir que no creés en la aventura del hombre.
Parto del hecho de que el hombre común tiene una noticia muy parcial de la vida, es un prejuicio que se comparte con otros. Esta convención informativa depende de la altura que se ocupe dentro de la escala de rangos de este modelo imperial-maffioso. La lectura de la realidad que tenés, entonces, depende de las terminales de información a las que tenés acceso. La gente termina brindando obediencia a la información que el modelo sistémico le ofrece.
Aclarame el concepto de imperial-maffioso y modelo sistémico.
Es un modelo que se ha ido alimentando de todas las interrelaciones. Fijate que el problema actual del estado de esclavitud del hombre depende exclusivamente de la ignorancia, el desconocimiento que se tiene sobre ese orden internacional maffioso. Lo llamo así porque los capitales que sustentan el sistema son los que quedaron en pie después de la segunda guerra mundial. El dinero de la maffia en Usa reemplaza internacionalmente a las famosas bancas europeas…
El mundo está gobernado por una maffia, una sociedad ilícita y delictiva?
No si uno la ve como esa historia italiana de Don Corleone y toda esa patraña hollywoodense. La maffia es el sistema, el dueño del imperio, las corporaciones que gobiernan, y que gobiernan el mundo a través de la tecnocracia…
¿Cuál es el concepto de la ciencia desde ese punto de vista?
La religión oficial, hoy día, son la tecnología y la ciencia. Los científicos son empleados de fundaciones manejadas por la maffia y sus inventos serán utilizados por el poder para sus propios fines. La apuesta religiosa más grande que propone este orden sistémico es la supuesta aventura del hombre en el espacio. Este no es un plan nuestro, de la humanidad. Es un plan de las corporaciones, el hombre no va al espacio, va la maffia. Te tiran siempre espejitos, como a los indios, este espejito es el del hombre montado en una nave espacial, una vuelta por una sofisticada y cara Disneylandia….
¿Espejito, en el sentido de que cada hombre se proyecte en el cosmonauta?
No digo solo eso. Creo que la propia tecnología va a rechazar al hombre del espacio. La tecnología se controla a sí misma; en computación, por ejemplo, se testea con computación. La tecnología ha creado un ámbito que rechaza al hombre. Por ejemplo, el kilo de flete en un taxi espacial sale 10.000 dólares, un fornido astronauta yanqui de cabeza cuadrada pesa 75 kilos y vale 750 mil dólares. Con ese mismo caudal de peso y de dinero se puede mandar un super comandante electrónico capaz de realizar ocho millones de tareas. La tecnología se ha hecho a imagen y semejanza de sí misma, no es el hombre la imagen sino otra máquina. Una máquina que resiste mejor que el hombre los cambios de presión, de temperatura, el vacío, las radiaciones. Vivimos la ficción a través del comic y del cine, el hombre será el cowboy del espacio y la nave su caballo. Yo creo que el hombre no va a ir, va a mandar eso a explorar el universo, pero el no va a ir. Al menos de esa manera.
Sin aventuras que lo incluyan, con un futuro dominado por la tecnología, casi ya de más, ¿cómo va a sobrevivir el hombre?
De prosperar en el tiempo este orden sistémico en el que vivimos, la personalidad más apta para la supervivencia es el psicópata. Quizá los psicópatas sean la desgraciada vanguardia de un nuevo sistema nervioso, aquel que va a poder soportar las rígidas tensiones del orden sistémico…
¿Quiénes? ¿Cómo son los psicópatas?
Para mí son héroes urbanos potenciales que no han tenido mucho éxito en su relación con los demás. No resulta aventurado pensar que el psicópata es un tipo de vanguardia, un nuevo modelo de personalidad que en el siglo XXI podría ser la expresión central de la naturaleza humana. Hay que tener en cuenta la poderosa influencia que el estado psicopático ejerce sobre esta sociedad. No veo a los psicópatas como casos extremos, es mas, creo que muchos de ellos ocupan importantes jerarquías sociales: son políticos, militares, periodistas, actores, artistas, músicos de rock, homosexuales prominentes, ejecutivos de la televisión y ahí ves que aumenta el poder del psicópata según el lugar que ocupe en la jerarquía social. Los psicópatas que bajan línea desde su cargo social ejercen más poder que el psicópata cotidiano porque se transforman en la lectura oficial de la realidad…
Desde ese punto de vista la salud social sufre un canceroma, esos psicópatas enferman el mundo…
El problema de la enfermedad es complejo. El viejo chamán, que tenía el poder de comerse tu dolor, de absorber tus pecados a través de la semejanza, de ponerse tan loco como vos para saber que cosas tenía que efectuar su cura. El chamán ha sido reemplazado por el psiquiatra o por el psicoanalista y ellos se encuentran con su propia incapacidad para manejar a los psicópatas actuales que son pacientes muy complejos, mucho más complejos que su curador. Son más experimentados en la locura que el terapeuta, que solo tiene informaciones. El paciente es un tipo mucho más aventurero, más avanzado que el terapeuta. Desde ahí, yo veo al psicoanálisis como una especie de sangría psíquica. El resultado es que el paciente es domesticado en sus vicios más interesantes. No se lo modifica sino que se lo desgasta y se lo transforma en un espécimen menos malo pero también menos de todo. Menos agresivo, pero menos brillante. Menos destructivo, pero menos voluntarioso. Menos reactivo, y también menos creativo. La terapia apunta solo a la mera reinserción social del espécimen. Lo readaptan a la condición que, casualmente, lo enfermó y el paciente se adecua a aquello que aborrece.
¿Hay que convertirse en un psicópata?
La vida personal de uno se dirige en varias líneas hacia el porvenir, nadie está vivo en una linealidad, comprendiendo esto es posible integrar las informaciones que vas recibiendo y que, al mismo tiempo, sabés que te están moldeando. No me gustaría convertirme en un psicópata (ríe), yo preferiría que este sistema no prosperase. Hay que ir leyendo entre líneas las informaciones que el orden nos propone y desconfiar. Porque la ciencia, por ejemplo, no es presentada como un punto de vista mas, o como un prejuicio compartido o una convención arbitraria que se comparte. No, la ciencia se instaura como un modelo tiránico de la verdad. Pero no hay que admitirlo. La ciencia es solo una óptica, un punto de vista, una lectura parcial de toda la estructura.
El modernismo actualmente rechaza la alternativa contra-cultural de los 60/70s, se dice «70» y parece que se dijera fracaso.
A pesar de que OKTUBRE, el disco que grabamos con Los Redondos, es sólo un disco, tiene como planteo básico alinearse en cualquier otra dinámica que escape de la lectura postmodernista. Porque la postmodernidad es una lectura pseudo filosófica nacida en la misma usina de la industria del disco y difundida, casualmente, en todo el mundo por los embajadores itinerantes cuya función es trasladar esa información. El postmodernismo es un punto de vista neoliberal, pretende que ya no hay un sistema de objetos y como consecuencia todo queda como está, a mí me parece descabellado. Allá ellos con su miseria, a mí me nefrega la modernidad. Entiendo si que hay modas internacionales que salen de usinas en donde los creadores son los expertos en marketing. Son estéticas superelaboradas pero comunistas. Como ese avance de la estética efectista llena de máquinas, chispas e impactos audiovisuales.
Parece que siempre estuviéramos hablando de «ELLOS», se asemeja a una paranoia descomprometedora de nosotros, ¿no hay complicidad de nuestra parte con ese sistema?
No se puede cargar al pobre humano esclavizado con la complicidad. Encima uno, por pertenecer a esa clase de paranoia social, por tener ese rol de ser indicador social. Toda esa sospecha que uno puede ejercer sobre uno es la misma que ejerce tu vecino porque, cuando te ve, lo que ve es un testimonio real del manipuleo. Los paranoicos, de cualquier tipo y rol, siempre tienen algun tipo de popularidad en el barrio porque terminan comportándose de acuerdo con su creencia. Ese hombre, ese pobre paranoico que se dedica full time a la emoción, esta recibiendo todo el tiempo una noticia ingrata sobre el estado de las cosas. Ese paranoico no es cómplice y mucho menos el otro, el que ni se entera, a ese no se le puede adjudicar ninguna clase de complicidad sistémica…
¿Es posible que este orden sistémico, como vos lo llamás, sea derrotado?
No estamos solos, no nos olvidemos de que en este cascote conviven con nosotros otros coetáneos que participan de una lectura similar a la nuestra. No me veo solo en esta pulsión, tengo la impresión de que es una pulsión internacional. Eso por un lado. Por otra parte ni bien la humanidad entre a desconfiar de la bonanza de este sistema, toda esa información que ha sido considerada marginal o alternativa, todo aquello que ha sido dejado de lado tomará importancia, se convertirá en central. Por ahora nada podemos decidir, ni vos, ni yo, ni nadie de nosotros. Ni siquiera lo puede decidir una cámara de diputados porque la independencia de un país es una ficción. La única que comanda el viaje es la maffia. Y sus brazos armados son los científicos. Los genetistas, por ejemplo, están convencidos también de que el hombre tal como lo conocemos hasta hoy no podrá sobrevivir mañana. La información extra genética, como suelen llamar ellos a la cultura, no le servirá al hombre para el futuro. Ellos proponen entonces intervenir directamente en la genética, hacer modificaciones en esa estructura para producir una mutación real, producir otro tránsito de procónsul al homo sapiens de un día para el otro. Y ahí surge otro problema: alguien va a arrogarse el derecho a elegir el modelo de ese experimento. Por ahora esta todo mal. Los pueblos no se comunican con los pueblos, la comunicación es de estado a estado. Hay un filtro burocrático que separa a los hombres. La cuenta de la muerte se va engrosando. La vida es considerada un instrumento. Nada es un fin en sí mismo. Nadie puede cobrar su vida al contado, siempre hay que proyectar la vida dentro de un orden, nos obligan a firmar todo el tiempo cheques a favor de la muerte.





Indio querido! Tendría que ser considerado un sabio de nuestra tierra. Que grande loco! Aguante siempre.
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una mirada terrible sobre la realidad, muy calificada por ejemplos y citas y que hoy nos hace decir que adelantado, porque describe parte de lo que hoy vivimos, una opinion que nos hace pensar mas en el valor del ser humano que perdimos de nuestras filas. . . . buen viaje a Sion, Indio. . . .
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¡Hola cuentonautas!
La rueda está compuesta por innumerables rayos que simulan movimiento en su periferia, desconociendo el centro desde donde parten. El carrusel es alimentado por una montaña rusa de sensaciones que dicen, es realidad.
Los símbolos, palabras, matemáticas y geometrías son sedimentos, contenedores, artefactos y vehículos creativos y comunicativos de consciencia.
¿Pero qué son al lado de una mirada cómplice, un beso, una sonrisa, un abrazo o una caricia?
Las de ausencia declaman presencia y formas de llegar a ella, simples o complejas. Mientras en el puente suele aparecer el intermediario que cobra o paga, según cómo se lo vea. Durante el tránsito, el error se conserva junto a un bastón de adaptación y compensación que oculta un defecto generador, que reprime a una virtud obligada a desfogarse condicionalmente hasta aprehender y liberar.
Todas las posibilidades, hasta las más aberrantes que se oponen a lo que es, fue y será, se concilian mediante el olvido en la ilusión de separación y fragmentación, replicando variantes que refieren a la misma causa, con la multiplicación de las vivencias en el recuerdo y reencuentro que aluden a un mismo principio vital.
La base creativa en dónde el mínimo es dos, el sueño y vigilia, femenino y masculino, negativo y positivo, símbólico y literal, la onda y partícula, aluden a un estado unificado llamado Dios o Consciencia, sentir lógico de la Vida.
De ella se desprende la mecánica interpretativa. El (1;1); (1;0); (0;1); y (0;0), recrean el presente en el equilibrio de los polos, pasado en el retorno a la esencia, futuro en el avance trascendetente y silencio del todo en la nada. No hay contradicción.
Bajo la mecánica, el amo y el esclavo son los extremos de una misma vara o cuerda disonante. En su medio se encuentra una imaginaria frontera, de la ley, el saber y la creencia, que muchos llaman verdad. El binomio confunde el desarrollo de su consciencia con la sofisticación del artificio en el que terciarizan todo entregando su responsabilidad. Por lo cual su idea de progreso es un puente que no conecta nada porque su función es aislar en la medida y convertirla en la única y verdadera.
«La mano guía el martillo, no el martillo a la mano, y si se quiere usar un revólver para clavar un clavo, hay que tener cuidado, porque el arma siempre tiene la razón y no distingue entre amigo o enemigo. Por eso, a las armas las carga el Diablo»
Si bien el amo se aprovecha de la situación y del producto del estado, es una esclavo más al estar obligado a sostener las condiciones ideales que alimentan su teatro de realidad, mediante ficciones fantásticas, legales y técnicas que gobiernan las virtudes y defectos de los pueblos. La falta de inteligencia la suplen con la fuerza bruta, el engaño y la corrupción. El adiestramiento con premios y castigos convierte al premio en no ser castigado.
El amo es el verdugo parapetado como agente evolutivo o azote divino autorizado y paradójicamente, se convierte en protector. El sacrificio de la verdad es una constante mediante un chivo expiatorio o un mártir.
«Roma, el mal mayor y menor beben de la misma fuente, en cambio Amor, sólo hay uno»
Más allá de la intención, siempre habrá manipulación bajo la condición, por lo tanto, programación de la sociedad. El gobierno sobre las carencias y ausencias, implica sostenerlas, y con ello conservar el defecto como virtud y cargado como roca.
Nadie es ajeno a la descomunicación dentro de un proceso comunicativo dinámico, siempre presente. El peso de lo que se crée, sabe y obedece, es siempre evidente, las espinas fisicas y virtuales nunca mienten, y el dolor y sufrimiento siempre tienen razón. Los objetos comunicativos hacen bien su trabajo, asociándose a risas y llantos.
La vida es cuento y la palabra ficción, y nos encantan sean bellos o de horror, pero aún más vivirlos. Pero si un aventurero se sumerge en uno ajeno, no irá a dónde desea, sino a dónde está predestinado ir por el escritor, programador y amo. Todo es perfecto hasta que no. Y aunque el héroe esté confiado en lo que cree, sabe y obedece, es el amo el que los deja sin efecto para instalar una nueva regla. El genio venderá infinitos futuros que embargan presentes y entierran pasados para entrar al paraíso, clavando una espada de fuego en la roca de la salvación, sólo digna para el elegido, el mismo genio. Simulación y simulacro, interferencia e intervención al servicio del soberano.
Su mantra reza, «todo lo que sientas, pienses, digas y hagas, puede ser usado en tu contra, mi favor»
Los círculos de su estructura concéntrica y piramidal de poder aparentan estar desvinculados unos de otros, especialmente en los grupos que toman las banderas de los intereses a favor y en contra. Básicamente es la antigua mafia brujeril de siempre utilizando el símbolo sobre la cosa viva, una empresa para establecer un Golem.
El paciente, creyente y cliente, nunca elige al presidente, como tampoco al Papa o Rey, ni al pastor, gerente, juez o general, y menos al dueño de la tierra o empresa en donde trabaja. Pero igualmente la verdad sale adelante, bajo libertad condicional, protegiendo lo aprendido, construído, amado y festejado, junto con sus cadenas. Mientras los que brillan suelen ser captados para dar entidad a la autoridad de una institución que sepulta la verdad bajo la corrupción, llevándose el rebaño al Templo.
Cada actor juega su rol, unos harán de héroes y otros de villanos. Los contratos son entre los que saben, deciden y mandan sobre los que ignoran, obedecen y se adaptan. Los que brillan son los que modifican el contrato, mientras la masa cumple con su conservación.
«No sólo hay que mirar la Luna y el dedo que la señala, sino también a la otra mano que intenta robar la cartera»
El mito concentra una condición existencial que puede ser una cárcel o bien, un ejercicio para la virtud.
En todo caso, el cuento será contado, sólo cuando haya terminado.
«Cuando lo último que queda es la esperanza, ya no hay miedo a esperar o de esperar la amenaza, y la palabra se devuelve al baúl de los recuerdos, por si alguien alguna vez, la necesita en primer lugar»
Por lo tanto, no hay que ser tan duros ni egoístas, la mentira y el engaño, tienen sentimientos, pero también sus días contados.
Afortunadamente, lo que muere es la apariencia cuando se vuelve transparente. Y ya disuelta la relatividad, nadie puede esconderse ni ocultar nada más, sin embargo, desde niños nos gusta jugar a las escondidas, ser encontrados y encontrar.
-c².-m=+c².+m
El engaño se detiene y su masa es cero. Y el río se encarga de llevarse la estupidez, la esclavitud y la tiranía, junto con todas sus medidas o cadenas.
La apariencia recupera su sitio en el Arte, el engaño a los sentidos, y su práctica para dar sabor, color, calor y alegría en la sencillez de ser humanos.
Es lógico inclinarse hacia la belleza, las estructuras perfectas armonizan por sí solas cuando sintonizan con otra en la que resuenan, especialmente en hechos más que palabras.
La estructura ordenada de un sistema artificial nunca es garantía de nada, si el que le da vida no la supera.
«Somos, seremos, fuimos
astro, cometa, estrella fugáz
La veo, la escucho, la amo
Verdad, nada menos, ni más
simplemente, Vida»
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