Todo un palo

LETRA

El futuro llegó hace rato
¡todo un palo, ya lo ves!
Veámoslo un poco con tus ojos…
¡El futuro ya llegó!

¡Yo voy en trenes!
(no tengo donde ir…)
Algo me late
y no es mi corazón.

¿Cómo no sentirme así?
¡si ése perro sigue allí!
¿Qué podría ser peor? (eso no me arregla…)
¡Eso no me arregla a mí!

Estás llamando a un gato con silbidos
¡el futuro ya llegó!
llegó como vos no lo esperabas.
Todo un palo, ya lo ves.

¡Yo voy en trenes!
(no tengo donde ir…)
Algo me late
y no es mi corazón.

¿Cómo no sentirme así?
¡si ése perro sigue allí!
¿Qué podría ser peor? (eso no me arregla…)
¡Eso no me arregla a mí!


APARECE EN

Un baión para el ojo idiota (1988)
En directo (1992)

MÁS INFO SOBRE ESTA CANCIÓN

Ella está tan linda es otro cuento, este en primera persona. Y cierra Todo un palo. El disco es una verdadera seguidilla de canciones memorables.

Todo un palo tiene uno de los mejores solos de Skay. Verdaderamente maravilloso. La canción era una suerte de llamado de alerta. Estábamos llamando a un gato con silbidos, boludeando, en cualquiera. Veníamos esquivándole al futuro desde hacía mucho y eso no podía sino resultar muy costoso.

Ahí hay un par de versos que es fácil entender como un comentario al Charly que cantaba No voy en tren, voy en avión / No necesito a nadie, a nadie alrededor. Lo que vos decís, en cambio, es: Yo voy en trenes / No tengo dónde ir.

Son dos discursos muy diferentes. Uno provenía de un artista que vivía como parte de una elite —yo no tenía entonces el dinero que tengo ahora, ni era Charly García —, era su forma de decir que todos los demás le chupaban un huevo. Pero yo sentía que había que tomar partido por los que no tenían nada, ni siquiera una dirección.

¿Por qué recurriste a la expresión Todo un palo, que quisiste decir con ella?

La usé en el sentido de pegarse un palo y finalmente darse cuenta. En general no lo hacemos, hasta que la realidad nos pasa por encima. Esa especie de contradicción genera enigma, pero te hace tomar partido. Era una forma de decir: No te dejes llevar por la nariz, tenés poco tiempo. Tratá de mirar con tus ojos y no con los de la sociedad, preservate de la convención que dura lo que un pedo en una mano.

Indio Solari en conversaciones con Marcelo Figueras. Este texto forma parte del capítulo 11 del libro autobiográfico Recuerdos que mienten un poco (Bs. As, 1era. edición, Editorial Sudamericana, 2019).


“Dos versos parecen responder a dos diferentes canciones de Charly García: “Yo voy en trenes” frente la conocido: “No voy en tren, voy en avión” y “algo me late y no es mi corazón” frente al “tengo algo hondo que late en mi corazón” (de Yo no quiero volverme tan loco). Sin embargo el Indio ha dicho sobre esto: “Yo voy en trenes” no tiene por qué ser una respuesta a “no voy en tren”. Las interpretaciones corren por cuenta de cada uno. De todos modos, creo que rockeros como García o Spinetta son queridos, más que por sus últimos resultados artísticos, por su actitud durante la dictadura, por su significación. Que algunos de ellos se hayan olvidado  de esto y hayan entrado en la comodidad del artista cortesano, del artista posmoderno que se limita a hablar de su soledad, es problema suyo. Son ellos quienes se pierden a la gente”.
Cuando los redondos explicaron sus letras. ¿Revista Canta Rock?


Oscar Jalil, para la Rolling Stone: “Siete minutos y unos cuantos segundos para elaborar el desenlace del tercer disco de Patricio Rey. “Todo un palo” es inmensa, podría durar más tiempo y nadie se quejaría. Es un tema que abraza la épica desde la notas iniciales de Skay y el ritmo marcial del recién ingresado Walter Sidotti, mientras el saxo tenor ofrece la primera entrada en un juego de luces oscuras que se completa con la desazón de la primera frase: “El futuro llegó hace rato…”, canta Solari, tan desolado como la certeza que invoca. Al igual que “Like a Rolling Stone” de Dylan, el himno más armonioso de los Redondos funciona como una sinfonía dividida en fragmentos. No maneja la velocidad típica del rock: es un mid-tempo que se arrastra y crece en el saxo soprano de Dawi -es notable el cambio de sonido- para el asalto final, unido a la guitarra en uno de los solos más emocionales del rock argentino. El retruco del Indio a Charly García ya forma parte de la leyenda (“Yo voy en trenes, no tengo dónde ir”), pero es imposible ignorar la sintonía de Patricio Rey para describir un tiempo siniestro, de represión encubierta y controles sociales, leyes aberrantes y una enorme desilusión política. El diario del futuro pintaba mal y los Redondos lo sabían hace rato”. 
Las 20 mejores canciones de Los Redondos, Revista Rolling Stone Argentina, 4 de agosto de 2017.


El análisis del blog ESA VIEJA CULTURA FRITA


En 1992 Los Redondos editan En Directo, el primer y único disco oficial de la banda que recopila temas en vivo. El octavo track corresponde a “Todo un palo”. El audio corresponde al recital que el grupo brindó en el Teatro de Verano (Montevideo, Uruguay) el 8 de diciembre de 1989.

FICHA TÉCNICA
Disco: Un baión para el ojo idiota
Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota
Duración: 07:25
Todos los temas compuestos por Beilinson/Solari, excepto «Ella Debe Estar tan Linda» en el que se agrega la autoría de Bucciarelli.  Grabado en Estudios Panda en 1987.
Técnico: Roberto Fernández

Músicos:
Batería: Walter Sidotti
Bajo: Semilla Bucciarelli
Guitarras: Skay
Voz: Indio

Invitados:
Saxofón: Gonzo
Piano: Lito Vitale

Nueve Milímetros: Poli
Idea Gráfica: Marilu Cohen
Realización: Rocambole
Producido por Patricio Rey

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