Doble motivo para un estreno. Los siete del patíbulo han decidido abrir una ventana al pasado y presentarles una serie de materiales que formaron parte del proyecto LadoB…, una de las primeras revistas digitales (sino la primera) de nuestro país; un colectivo que se fue armando de a poco, arrancamos con chofer y copiloto en todas la tareas, y el bondi terminó teniendo hasta gente parada en el guardabarros. Como casi todos los proyectos a pulmón, donde la mayor parte de las tareas recaen en una o dos personas, tuvo su velorio y entierro. No lo estamos resucitando, pero sí lo recordamos con mucho cariño.
Autor: Revista digital Lado B, mayo de 2007. Por Pulga Pavlovich

Por otra parte, se ha instalado como rumor lo que puede ser una de las grandes noticias del año en lo que a música se refiere: el posible regreso de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Pergolini se encargó de tirar la bomba en su programa “¿Cuál es?”, emitido por la Rock & Pop. Podés descargar el audio para escucharlo vos mismo, pero de allí se desprende que si bien aún no hay fechas concretas. Ya estaría decidido el estadio. Festejo o suspiro, no deja de ser removedor.
Doble yapa para un doble motivo. Por un lado, les dejamos un regalito de nuestro amigo Rocambole. El Mono nos envío esto y creímos que podíamos ser dignos de tenerlo en nuestras páginas. Por otro, revivimos la entrevista a Sergio Dawi, publicada en el número 14 de LadoB… Estamos en el año 2001 y la nota fue realizada por Javier Palummo, Fernando de Saavedra Coria y quien esto escribe.
No es fácil. Hay que estar frente a un integrante de los Redondos y aguantarte. De pique nos advirtió que no iba a hablar de eso, que los Redondos ya tenían sus voceros, refiriéndose claramente al Indio, Skay y Poli. Pero fue una linda aventura, donde el tema más tocado fue Dosaxos2, otro de los lugares donde Sergio Dawi, el saxo redondo, vuelca su energía. Un tipo curioso, que prefiere nuevos rumbos al virtuosismo. Y además, por un ratito, hablo algo de su vilculación con Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
La llegada fue casi vergonzosa, ya que íbamos cargando un montón de bolsos, debido al traslado Córdoba-Buenos Aires y luego hotel-apartamento. El Ángel Gris nos arrimó hasta la casa de Sergio, casa humilde, sin lujos, pero cuidada y muy bonita en su interior. Después del stop que nos metió enseguida respecto a los Redondos, comenzamos a hablar del espectáculo Kachivachetur, que junto a Damián Nisenson hacen en La Fábrica, desde Dosaxos2.
LadoB… Tenemos entendido que Dosaxos2 es más antiguo de lo que uno cree…
Sergio: Sí, es de 1986. La primera vez que actuamos con Dosaxos2 fue en la inauguración del Parakultural. Estuvo bueno, porque fue un año y pico que estuvimos todos los fines de semana compartiendo escenario con Urdapilleta, Las Gambas, Los Melli, estuvo bien…
LadoB… Toda gente que luego tuvo una carrera importante…
Sergio: Sí y también con mucha gente que a veces no se la nombra en la historia, pero que en esa primera época fue muy importante. Yo a la segunda época del Parakultural no estuve muy ligado, hubo otra camada con Casero, Fabio Alberti y esa gente…
LadoB… Está muy loco el lugar donde están haciendo el espectáculo (La Fábrica)
Sergio: En realidad es una fundación de aluminio, que funde, lamina, manufacturan, imprimen el aluminio. En un momento llegó a tener dos mil obreros y ahora funciona como una cooperativa, donde hay 140 personas que ganan lo mismo desde el gerente hasta el portero. Tienen una deuda muy grande y están haciendo lo imposible para poder salir adelante. Una de las armas que tienen, al haberse reducido al trabajo, la gente tiene más espacio para poder abrirse a la comunidad, les sirve un poco como punta de lanza, porque a partir de esto, la fábrica existe…de una forma mediática. Como que empezó a tener resonancia el lugar y cómo en esta nota, me pongo a hablar de lo que pasa con la fábrica también incide y a ellos les sirve para negociar.
LadoB… El lugar lo estrenan ustedes?
Sergio: El año pasado había un grupo de teatro, que tenía una obra que se llamaba «3x» (en realidad, no sabemos si el nombre de la obra está bien escrito, aquel que sepa, por favor nos corrija si le estamos errando) que también fue seleccionada para el Festival Internacional de Teatro que se hace ahora y fuimos a verla. En realidad, empezaba a haber reuniones, fiestas, un poco para hacer conocer el lugar. Y bueno, ahí arreglamos para hacer el espectáculo, que ya loveníamos pensando y ese era un lugar bastante propicio para el concepto general. Lo que pasa que esto empezó a crecer de tal forma, como que la actividad se multiplicó por ocho y el espacio ese, de ayer, que sólo era nuestra uso, ahora lo tenemos que compartir. Entonces tuvimos que ponerle rueditas a toda la estructura, montar y desmontar después de cada actuación. Antes, al tenerlo fijo, teníamos como una especie de escultura muy grande, hasta el techo, con tres gajos de vigas, que unificaban un poco todo el escenario. Por eso este año, pusimos la red, como un complemento de eso, como una especie de cúpula, no?
LadoB… ¿Cómo nace el Kachivachetur? Es muy loco todo el concepto: el tecladito medio juguete que está por ahí, por otro lado la máquina de escribir como instrumento, saxos antiguos y hechos para la ocasión, tubas, etc.
Sergio: Ya veníamos haciendo un espectáculo que se llamaba Bazar Limbus, que fue el presentar literalmente un espectáculo hecho por nosotros, porque en el Parakultural nosotros funcionábamos participando de distintas performances. Cuando nos planteamos hacer el Kachicachetur, cuando nos planteamos el reciclaje, un poco «darle lugar a lo que no tiene lugar» fue el rector del concepto. Bueno, ese pianito lo encontré en el Ejército de Salvación (lugar donde venden cosas viejas, rotas, usadas), la máquina de escribir era del abuelo de Damián, hay unas mezclas de tubas y saxos que sacamos de un remate de una conocida casa de instrumentos de viento que se fundió…Cuando lo estábamos haciendo era realmente una radiografía de Argentina, porque eran todos deshechos… Bueno, poder unir todo eso y dar una forma… También en este espectáculo hay otra proyección, hay un texto que hicimos. Un poco tiene que ver con esto, de vivir en esta vorágine, en la cual a los jubilados hay que tirarlos por la ventana, todo se descarta. Entonces la idea era esa de darle lugar a lo que tenía lugar y por ahí la ampliamos a darle lugar a músicos, artistas invitados, que vengan, que tengan un lugar. Ellos van a ir rotando cada fin de semana
LadoB… Nunca han grabado un disco, ni nada de eso
Sergio: No, desde el principio lo nuestro tenia un componente escénico y visual muy grande. Entonces, cuando componíamos pensábamos en lo visual y lo visual tenía un peso que la era contemplado por la música y era un todo. Y también por nuestra formación, que es bastante austera e inusual, que son dos saxos. Hay temas que los hacemos con un percusionista, otros los disparamos con samplers… Ahora estuvimos haciendo unas grabaciones, en las cuales se excede el marco del espectáculo, estamos metiendo más las manos con otros recursos. Y bueno, una cosa será Dosaxos2 en disco y otra cosa será en el espectáculo. En realidad, también nos falta tiempo para meternos a grabar y todo eso…
Con Sergio no nos pasó lo que nos ha pasado en otras entrevistas, que a medida que va transcurriendo la charla, uno va entrando en confianza. Aquí hay como una distancia permanente, quizás motivada por la cantidad de pedidos de notas que debe tener, cuya intención es la de hablar de los Redondos, que lo pone en una posición incómoda. De todas formas, nunca estuvo de lado la afabilidad. Igual, en este momento, los Redondos están sobre la mesa, así como su visión de la música y el rol que él quiere cumplir.
LadoB… ¿Cómo arrancaste con el saxo?
Sergio: Fue bastante natural, aunque empecé a tocarlo de grande y en España, alrededor de los veinte años. Claro, ya sabía tocar la flauta dulce, después pasé a la traversa… Al tener todo el sistema de la flauta traversa y la lectura, pude trabajar mucho con el saxo, en orquestas y eso… Lo mío respecto al saxo es bastante empírico, tengo una base de teoría y de comprensión desde otro lugar, pero más de calle. Mis aspiraciones no pasan por el virtusismo, prefiero que pasen más por lo experimental, por bucear por otros lugares . Ya mi temperamento me da más para curiosear por otros mundos que para ponerme a hacer escalas, prefiero que las escalas sean más desprolijas, pero me den pinceladas de otras cosas.
LadoB… Se nota (al menos con los Redondos) que gozás mucho tocando en vivo
Sergio: Sí, cuando uno están interpretando, tiene que ver con enamorarse de lo que está haciendo y poderlo sacar afuera…
LadoB… ¿Cómo hacés para contemporizar dos fenómenos tan diferentes como éste (más íntimo, más chiquito) y el de los Redondos (que es más mediático)?
Sergio: Y bueno, te hacés el tiempo. Además uno también tiene otras cosas, tengo a mis hijas, tengo colaboraciones con otros artistas, como que uno se hace el tiempo. Lo que sí te digo, es que con 2saxos2 se te va mucho tiempo. Con los Redondos, hay una estructura, una cierta rutina de horarios que me ordena y a su vez me ordena para hacer todo lo demás.
LadoB… Por ahí, tocar poco con los Redondos, influye en cierta necesidad de tocar por otros lados.
Sergio: No sé si la relación es directa, pero la hay. Creo que también me hace bien poner el huevo en distintos nidos. Si no, por ahí si uno pone todo en una sola cosa, después empezás a pedirle a esa sola cosa todas tus necesidades y es preferible que, en cada lugar donde uno tiene un interés encontrar algo en lo cual ampararse y poder fluir con eso
LadoB… Qué cambio en vos la experiencia con los Redondos?
Sergio: Sí, me cambió. Lo que pasa es que es una experiencia fuerte, que va sumando digamos. No son cambios, son sumas. Te va fogueando en la vida…Fue todo bastante vertiginoso. Estábamos tocando en el Parakultural, nos vieron Poli y Skay y nos incluyeron dentro de un show, en el intermedio. Eso fue en dos fines de semana y al poco tiempo, a los dos meses, me llamaron porque Willy (Crook) se iba, así que fue algo rápido.
La noche anterior habíamos ido a conocer La Fábrica y quedamos impresionados con el lugar, y también por la poca bolilla que nos dieron, ya que estaban dedicados a notas para la televisión, que a su vez filmaba el lugar. Nosotros aprovechamos a sacr un par de fotos e investigar, ver como era la cosa. Medio trasmano el lugar, pero se llegó y se salió del mismo en forma ilesa.
LadoB… Musicalmente son propuestas muy distintas, esto es mucho más experimental
Sergio: Sí, totalmente, Tiene más que ver con lo poético, con lo experimental.
LadoB… Incluso la participación en el Festival Internacional de Teatro, como que marca géneros distintos…
Sergio: Sí, eso no lo buscamos. Nos vieron una vez y les gustó. Por otro lado, el grupo que va a abrir el festival es el grupo que le hace la música a Kusturica (Tiempo de Gitanos, Underground). Esto te muestra que dentro de lo que es el teatro hay una apertura que no hay en la música. Al no tener una exigencia de mercado, el teatro se permite decir: Delaguarda es teatro, el Descueve (que viene de la danza) es teatro. O no sé si son teatro pero por lo menos abre, puede formar parte del teatro. En general en la música, si no hay un género en el cual tengas el código y todo eso, es mucha más difícil. Es difícil a veces aparecer en las gacetillas de los diarios, porque no saben donde ubicarnos, dentro de la música mismo, nos van a poner en rock?, nos van a poner en blues?, nos van a poner en qué? Nosotros podemos llegar a tocar algo de blues, podemos llegar a tocar algo de rock, pero tampoco vamos a hacer algo ortodoxo, siempre va a ser algo que tiene más que ver con lo visceral…
LadoB… Está bueno que se destrabe un poco el concepto ese de género…
Sergio: Sí, aunque nuestra intención tampoco es pelearnos con los géneros. La gente que viene a ver esto a veces se desestructura, porque vienen a ver otra cosa. Y también dentro de la desestructuración se pueden abrir ciertos flancos, donde podés conmover desde otro lugar. Porque a veces uno está acostumbrado a escuchar las letras y eso, pero por ahí hay otras
sensaciones… Ahora estaba recordando cuando estuvimos el año pasado y, como esto es un espacio pequeño, casi tocamos acusticamente, pero que aparezcan doce guitarristas acústicos tocando simultáneamente, crea ciertas sensaciones inesperadas… la gente no esperaba eso y disfrutamos mucho de poder realizarlo. Y por otro lado, vamos aprendiendo a hacer las cosas, porque al no tener modelos, sea en lo artístico o musical y tampoco en el tipo de producción. Si tenemos que hacer un ciclo de seis meses como hicimos la otra vuelta, por ahí en ves de alquilar los equipos, vale la pena comprarlos.. sin como un sinnúmero de eslabones. Uno también ha aprendido cosas en otros escenarios y es todo una sumatoria. Creo que Dosaxos2 es una sumatoria de experiencias y de permisos que nos damos, para poder incluir a Semilla dibujando, que salga por una computadora, después por un proyector y tener una violoncelista en una jaula. No sé, tiene mucho que ver con lo onírico…
LadoB… ¿Cómo nace Dosaxos2?
Sergio: Con Damián tocamos en una banda que se llamó Jamón Crudo, una banda que tenía una onda tipo Zappa, éramos como once músicos, bastantes vientos, violín… esa banda se disolvió y al poco tiempo una chica de Las Gambas le avisa a Damián que se inauguraba el Parakultural, que creo fue un poco el semillero, en el sentido de que no era solamente dark en el escenario, sino también en camarines, era todo otro mundo, no? Por otro lado, yo venía de vivir diez años en España, lo mismo Damián en Suiza y era como que veníamos a ver qué pasaba y viniendo con la mochila cargada de cosas y con ganas de hacer. Y también en una época donde había una apertura democrática y una ebullición. Era un poco dejarnos llevar por lo que estaba pasando y por lo que nos pasaba.
LadoB… Fue un poco discontinuo lo de Dosaxos2…
Sergio: Sí, porque ya en esa época con los Redondos tocábamos muy seguido. En realidad esto, que empezamos con Bazar Limbus hace tres años, coincide con que el tiempo entre cada actuación de los Redondos se empieza a estirar. Hay mucho bache y nos permite hacer estas cosas. Al comienzo, después del Parakultural, que yo entro en los Redondos, Damián entra enseguida en los Twist, teníamos mocha superposición de actuaciones. Esto no quitaba que nos veíamos, tocábamos… porque en realidad, este tipo de formación parte de una química y de un lenguaje en común. En realidad, trabajamos básicamente en la improvisación, entonces hay que tener un código en el cual poder funcionar y eso se arrastra de aquellos tiempos. Hay como una seguridad, hay temas en el espectáculo que van sin red, no sabemos en qué tonalidad, qué va a pasar y nos tiramos a la pileta. A veces nos tiramos en eso con un invitado, a ver qué pasa. Y tampoco estamos amparados por los géneros, porque una cosa es decir: «vamos a tocar un blues», que sabés que se resuelve. Esto una apertura diferente..
LadoB… Como que cada sábado se hace un espectáculo diferente…
Sergio: Sí bueno, de entrada hay una puesta de luces y esas cosas que se van a mantener. Hay algunos temas que ya están compuestos y que son de esa forma y hay cuatro temas donde nos damos una mayor libertad. También porque en cierta media no queremos hacer música para músicos, sino hacer lo que hacemos para la gente. Hay que tener una idea de los tiempos, para poder mantener una comunicación, por eso ayer cuando venía Omar Viola (músico invitado) le decíamos: «mirá, abajo hay que hacer dos minutos y arriba también». Nosotros tenemos como catorce cuadros, que duran dos, tres minutos, no más, porque ya por un lado hay como un cierto hermetismo en el «género» que estamos haciendo. Entonces, tiene que estar compensado con un dinamismo de tiempo, de puesta, de poder interactuar con los videos…
Y hablando del saxo y Dosaxos2 se nos fue el tiempo, porque Sergio tenía que ir al programa de Lalo Mir. Terrible experiencia, interesantísima… Quizás, si hubiésemos tenido algo más de tiempo, daba para un poco más. Para conocer más a un tipo que, el adjetivo que descubrimos mejor le cabe, es el de curioso y quizás de diferente.
